Letras

Agosto, 2008

Seducción: Esencia de lo Femenino

Agradecemos mucho la participación de nuestras lectoras y en esta ocasión, las invitamos a leer la colaboración que nos hizo llegar Katy Nava Martín, a nombre de su prima, ya fallecida, Casandra Martín. Casandra, fue una mujer de la cual aprendí mucho; llevó una vida un poco difícil debido al alcoholismo de su padre y al mismo tiempo padecer cáncer, el cual afortunadamente sólo vivió tres meses… fue algo muy rápido y gracias a Dios no pudo vivir los estragos que esta enfermedad causa. Ella era contadora pero su verdadero interés fue la psicología, así que durante estos enfrentamientos de la vida se dio tiempo de volver a la Universidad; uno de sus sueños siempre fue publicar un libro. Así nació este ensayo el cual nadie de su familia conocíamos; después de su partida una amistad de ella nos lo hizo llegar”.
Katy Nava Martín

Aquí un extracto del texto de Casandra:

Seducción: Esencia de lo Femenino
La imagen de la mujer y la cultura

En los últimos cincuenta años la mujer se ha transformado totalmente. El estereotipo de mujer dulce, tierna, generosa, pasiva, débil, no inteligente, madre de familia, temerosa, emocional, subjetiva y no interesada en los temas económicos ni prácticos, sino más bien románticos, ha pasado a la historia. La imagen de lo femenino no sólo ha estado marcada por lo biológico, influye en ella el contexto histórico y económico en que se encuentre. La cultura ha ejercido presión para que la mujer haya adoptado cierta imagen, la cual ha sufrido múltiples cambios a través de la historia. Como resultado de dichos procesos culturales hoy en día la mujer se proyecta a sí misma como una persona evolucionada, fuerte, independiente económicamente, inteligente, preparada, capaz de decidir su vida, trabajadora: rasgos que cumplen con las características marcadas por su entorno.

Si bien gracias a todos estos cambios, las mujeres hoy, cuentan con un abanico de oportunidades que les ofrecen una mejor alternativa de vida, también han dado lugar a desórdenes significativos en la familia como núcleo de la sociedad, en lo general, y trastornos en la relación de pareja, en lo particular…

…La mujer posmoderna, sea cual sea su posición ante la liberación, hoy tiene que asumir diversas responsabilidades: domésticas, familiares y profesionales… y desenredar los nuevos planteamientos existenciales que tiene que afrontar como consecuencia de su nuevo estilo de vida. Se encuentra desgastada ante las múltiples demandas que tiene que cubrir; en muchos de los casos el costo que tiene que pagar es la soledad… Hoy lo femenino está más indeterminado que nunca…

… Desde siempre la valoración y situación de la mujer ha sido determinada dentro de un marco social organizado según los valores culturales de la masculinidad. La imagen que la mujer ha gestado de sí misma, no ha sido a través de su propio deseo sino por fuerzas estructurantes impuestas desde la proyección del hombre…

… La verdadera liberación se debe dar desde lo femenino y no desde lo masculino, partiendo de su propio deseo; es a través de este que la mujer debe construirse a sí misma y, proyectar una imagen propia, determinar su género y encontrar su verdadera individualización.

La seducción

La mujer ha adquirido una conducta sexual imitando al hombre, anulándose desde lo femenino. Este cambio tiene su origen en la creencia crónica masculina de que a mayor libertad sexual, mayor libertad individual, por lo que la mujer asumió que si ella alcanzaba esa misma libertad también se liberaría del subyugo del hombre… Hoy no hay nada más confuso que el sexo como género…

Lo femenino se encuentra atrapado en el embuste de la liberación sexual, se encuentra perdido en un punto que no le corresponde. La mujer no está satisfaciendo su deseo, no se está liberando. Ya sea anulada cuando lo masculino resulta más fuerte o disfrutando de un triunfo irrisorio cuando la estructura es débil.

Lo femenino no lo podemos encontrar en  la sexualidad, está en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza, no debe ser descubierto, debe ser utilizado. Lo femenino no debe oponerse a lo masculino sino seducirlo, son dos fuerzas que no se pueden comparar… se complementan.
¿Qué es la seducción? Un ritual en donde la mujer a través de un juego de palabras, miradas y movimientos, deja que se asomen sus más íntimos deseos; disfraza su sensibilidad, la cual va descubriendo poco a poco… Al final del encuentro, no hay ganadores ni perdedores, simplemente ambos trascienden su esencia misma.

En el momento que la mujer reconoce la seducción como su poder, se libera del hombre, ya no envidia su poder, ya no pretende ser como él… cuando satisface su deseo a través de ella misma, ya no necesita buscar el objeto afuera para llenar su falta.

Los seres humanos tenemos que reflexionar y entender la diferencia entre sexos, debemos sustituir los antiguos y actuales roles por nuevos que surjan de dentro hacia afuera para así liberar nuestros espíritus y vencer el abismo que durante siglos ha separado al hombre de la mujer, aceptando que no existe lucha sino complicidad.

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