Talladoras de Palabras

agosto, 2009

El Primer Secreto

Secretos Leyendas y Susurros

Rituales para mujeres que se atreven a apropiarse de la escritura.
Amparo Espinosa Rugarcía y Ehtel Kolteniuk Krauze.

El Primer Secreto

La aventura del robo

¿Alguna vez has robado algo sintiendo, en el fondo de ti misma, que te pertenecía? ¿Le has robado al reloj, por ejemplo, una hora más de sueño? ¿Le has robado a la dieta de modelo de revista, una suculenta rebanada de pastel de chocolate? ¿Le has robado al trabajo atrasado, una escapada al cine? ¿Le has robado al inclemente espejo, una sonrisa para ti?

Seguramente has advertido que si no le robas al incesante tiempo un minuto para que respires, y al espacio infinito un lugar donde pararte, nadie te los regalará. Es probable que te hayas sentido perdida en medio de tu casa, abrumada de tareas a las que no les ves fin y sin embargo no puedes soltar. Te lo has preguntado muchas veces: ¿por qué me pasa esto?

Las mujeres nos hemos acostumbrado, por tradición, a dar a los demás todo lo que tenemos, no sólo cosas materiales, sino también y sobre todo, aquello que por invaluable resulta más valioso: amor, cuidado, atención, dedicación, abnegación, comprensión, apoyo, tiempo… hemos dado tanto que muchas veces nos quedamos sin aliento, esperando que sean los otros quienes nos retribuyan el esfuerzo o, por lo menos, reconozcan lo que hemos puesto.

Pero esto no ocurre siempre. Lo más común es que nos quedemos esperando, mientras los demás se dedican a vivir sus propias vidas. Entonces, nos damos cuenta de que nosotras también tenemos una vida propia, y que debemos empezar a «robárnosla» pues, en realidad, siempre nos ha pertenecido.

Cuenta la leyenda que cuando la Princesa Ameyahle le robó al Dios del Viento La Escritura, descubrió que en La Escritura se encontraba encerrada su propia vida. Conforme fue escribiendo, su vida se le hizo transparente como el agua, y comenzó a fluir como manantial en las veredas y a tallar una historia en la Montaña. El mundo empezó a transmutarse: las cosas, poco a poco, fueron cambiando, lo colores, los sonidos, las texturas, los aromas, el sabor de los instantes… todo se volvió más nítido, más significativo. Entonces, la Princesa Ameyahle quiso compartir este atrevimiento, este hallazgo, esta nueva creación y fundó la Hermandad para que todas las mujeres tuviéramos el derecho de apropiarnos de La Escritura y construir juntas el Manuscrito de los Manuscritos.

Ha llegado el momento para ti. Prepárate para encarnar a la Princesa Ameyahle. Todas las talladoras somos Ameyahle, todas hemos tenido que atrevernos a robar para nosotras La Escritura. Las Serenas estamos aquí para alumbrarte el camino y hemos preparado estos rituales de iniciación.

Rituales:
Tu espacio-tu tiempo-tu nombre-Ejercicio 1

Lo primero que debes hacer es robarle al Dios del Viento un espacio y un tiempo para ti. El dios del Viento es implacable, todo se lo lleva a su paso: él siempre quiere manejar el tiempo a su antojo, ocupar todos los espacios; es mezquino, es celoso.

Si no estás alerta, el día se te acaba sin hacer lo que te proponías, y en tu casa no encuentras ni un rincón donde sentarte sin que te interrumpan. Debes ser cauta y seguir el ritual de iniciación al pie de la letra, si no, corres el riesgo de quedarte con las manos vacías. Las indicaciones son las siguientes:

Recorre los lugares en los que diariamente te mueves; las piezas y los rincones de tu casa; los ambientes de tu lugar de trabajo; los paisajes de tus calles… elige, entre los tres espacios, aquel que te haya resultado más atractivo o acogedor para crear allí ese rincón íntimo donde anidará tu escritura…

Prepara tus materiales: el lugar en el que te sentarás, la iluminación, este manuscrito, plumas, lápices, hojas de papel extra.

  • Describe tu espacio: ¿cómo es, cuáles son los objetos de los que te rodeaste, qué emociones te despierta?, ¿tiene alguna característica especial, como una ventana, una planta o algo más?

Ahora haz una travesía mental por el horario de actividades de tus días a lo largo de la semana.

Divide tu día en mañana y tarde. Siéntate en tu espacio dos veces al día; una, en algún momento de la mañana y la otra, durante el transcurso de la tarde. No hagas otra cosa más que estar en tu espacio, respira, siente, observa.

  • Describe tú tiempo: ¿en qué horario te gustaría más escribir? ¿cómo descubriste que preferías este horario? ¿Por qué te gusta?

Disponte ahora a apropiarte de tu nombre. Usa tu tiempo y tu espacio. Prepara tus materiales. Sigue las instrucciones siguientes…

  • Busca las raíces de tu nombre y su significado en algún diccionario de nombres y cópialo en seguida.
  • Investiga, si puedes, en tu familia por qué te pusieron ese nombre, y escríbelo.
  • ¿Te gusta tu nombre? ¿Te disgusta? ¿Tienes algún apodo o sobrenombre? Escribe cómo te sientes con tu nombre, qué ves cuando escuchas tu nombre, a qué huele tu nombre, de qué color es, cómo suena, a qué se parece, qué textura tiene.
17 Mayo15:41

los rincones de las escritura

Por Jazmin (no verificado)

empieza el ritual. es curioso como todo me lleva a la misma parte: la escritura.Me detengo a pensar si este ritual sera necesario ahora que he terminado de escribir "vuelos nocturnos" , descubro que sí, descubro que todo aquello que me haga una con la escritura es necesario para seguir en pie. me veo aqui, en la misma mesa donde he estado el ulitmo mes por horas, sentada frente a "petra" nuestra planta,  el jarrón de barro, el cuadro de los pies desiertos que s ehacen agua, sigo aqui y quiza con mas fuerza que antes entiendo que quiero seguir escribiendo. ayer en casa de mi madre como si mi intuicion lo supiera busqué lo que significa mi nombre, jazmin: fresca como la flor que lleva su nombre, Samanta: de origen arameo, la que sabe escuchar. dejo de pensar que el nombre sea una casualidad impuesta por los padres, me hago una en el aroma del jazmín, aquel jazmin que compró mi madre cuando yo tenía 10 años, me veo como aquella que sabe escuchar, aquella que lo hace con la unica necesidad de escribir lo que escucha, aquellos gritos de quien tiene miedo de escribir, de quien tiene miedo de hablar. me quedo aqui, anhelo que sea de noche para volver a escribir, anhelo que el olor nocturno me devuela las alas de mariposa que renace como ave fenix. escribir, ¿  a donde iria yo si no pudiera escribir? que manos las que tallan letras, que manos afortunadas las que sin rumbo reposan aqui.

29 Ago10:33

Y dónde están los demás secretos?

Por Rocío (no verificado)

Hola, estaría bien que pusieran todos los secretos, he terminado con el ejercicio y desaparecí de la rutina, quiero devorarme la escritura pero necesito luciérnagas de sabiduría, anhelos los secretos

29 Ago18:26

Talladoras

Por diana

Hola Rocío,

Nos da mucho gusto tu interés por la escritura y para conocer el resto de los secretos, basta con que nos envíes un correo a diana.perez@demac.org.mx para iniciar tu resgitro como Talladora, así que espero tu correo y sigo a tus órdnes para cualquier otra duda o comentario,

Saludos,

Diana

14 Jun17:19

talladoras de palabras...

Por cc (no verificado)

quiero ser una talladora de palabras.... ya he enviado por correo  mi inquietud y, tambien deseo conocer los siguientes secretos..... gracias x esta pagina!!!