Tu también, como Ofelia, “atrévete a contar tu propia historia”:
Ofelia Castro
¿Cómo vivo yo que soy una abuela actual?, pues te diré lo siguiente:
1. Antes era muy cruel ser vista como una persona divorciada, ahora es lo más común. Me divorcié hace nueve años y después de la caída de mi máximo sueño, hoy me he reconstruido. Tengo a dos de mis hijas conmigo, a mi nieta Paula y otra de mis hijas vive con su papá.
El dolor ha pasado y se ha enterrado, gracias a que ese pequeño ángel encarnado que se llama Paula ha venido a unir a la familia.
2. Yo he padecido Trastorno Bipolar (en ése tema basé mi autobiografía), misma enfermedad que no le deseo a nadie; y que me ha enseñado que debo controlar mis estados de ánimo en el amor de mi familia.
Hoy estoy mejor que nunca debido a que he aceptado la enfermedad como algo a lo que te acostumbras a vivir dando la lucha día a día. Todos los días pido a Dios me ilumine, tomo mis medicamentos, como a mis horas, duermo lo debido, y lo más difícil es que no puedo trabajar bajo presión ni estrés (que no es nada fácil realizar hoy en día), por lo que he tenido que renunciar a mi carrera de licenciada en contaduría pública y ahora me dedico a dar terapias de medicina alternativa con mi hermana.
Todo esto lo puedo hacer, gracias a que mi ex-esposo se ha hecho cargo de todos los gastos de alimentos, casa y a veces hasta de mis medicamentos.
Esto quiere decir claramente que vivo una relación muy sana con el papá de mis hijas, y hoy estoy recogiendo lo que en veinte años de casada logré sembrar.
3. Antes de divorciarme, no sabía que tenía Trastorno Bipolar (que por cierto es una enfermedad donde pasas de la euforia a la tristeza en un segundo, sientes que te persiguen, incluso intentas suicidarte y otras cosas que acaban por secar tu alma y tu cuerpo). Estoy segura que de haber conocido que todo esto puede ser cíclico, quizás nunca me hubiera divorciado... en fin. Dios me dio la oportunidad de hacerlo, y hoy encontrarme viva y libre con el amor de los míos.
Bueno hasta aquí llego por hoy.
Gracias Demac
Ofelia Castro.