Este mes, te presentamos la colaboración de otra de nuestras “Atrevidas”: Rocío Sánchez quien escribió este texto:
NUESTRO ÁNGEL
En este día, la Iglesia celebra la fiesta
de todos los Santos (as) que han existido.
Hombres y mujeres con nombre y apellidos,
conocidos y venerados como intercesores
nuestros ante el Padre.
Lo estuve postergando, hasta pensé en cierto momento no ponerlo, pero ¿y si es verdad que nos visitan?, me dije. Y con mucha tristeza me di a la tarea de poner mi altar, mi ofrenda para los fieles difuntos.
-Este año será diferente, sabes que lo pongo con poco entusiasmo, pero con mucho cariño, porque esta dedicado a ti, Lily –.Pensé.
En medio de un silencio respetuoso empecé trabajar, lentamente acomode el mantel blanco, no terminaba de convencerme para hacerlo. Con el papel picado entre las manos empezaron a llegar a mí un torrente de sentimientos y recuerdos que fueron tomando forma.
La débil llama de las veladoras, al encenderlas, me llevó a ver de nuevo a la niña frágil a quien con mucho cariño cuidábamos, quien por ser la menor de todas buscaba nuestra compañía y aceptación y creció bajo el manto de seguridad que mamá nos dio. Jovencita que trataba de seguir los consejos de mamá, de estudiar y superarse para ser libre. Quien, después de dos operaciones de emergencia y de pasar alguna temporada en el hospital, dejó de lado la carrera de enfermería ante el miedo que se apoderó de ella.
Siempre con un espíritu de superación, ya casada, en medio de sus tareas domesticas, se dio cuenta del don de vendedora que poseía, lo supo aprovechar y hasta ayudó a otras personas, entre ellas a una de sus hermanas, a incursionar en el mundo de las ventas.
-Recuerda el agua, no debe faltar en el altar-. Nada mas mirar el vaso lleno de este líquido cristalino me estremecí, los recuerdos se agolparon otra vez…
Fueron muchas, muchas las veces que nuestras lágrimas se unieron cada que nos contabas de la única vez que tu cuerpo estuvo ocupado por otro ser, al que no tuviste la fortuna de acunar en tus brazos y se quedaron vacíos, siempre te daban el mismo diagnóstico de infertilidad. Sin embargo, no te dejaste vencer por el infortunio y todo tu amor maternal lo desbordaste en los niños de la familia. Yo te aseguro que todos y cada uno de ellos guarda en su corazón un gran cariño por ti, por su querida “Tía Lily”.
Cada cosa que ponía en tu honor era un aguijón para mi corazón, porque mi mente sabe que ya partiste, pero mi espíritu no lo quiere aceptar y muchas veces se me olvida el triste suceso, creyendo que voy a verte en cualquier momento: cuando visito a mamá o cuando hacemos planes para reunimos.
El aroma de las flores trae más pesar a mi alma, me transporta a tu tumba el día que te despedimos, quedó toda cubierta de flores, y me he negado a pensar que ahí quedaste tú. ¡No!, ¡Tú ya estas en otro lugar donde eres feliz y tienes por fin todo lo que aquí te faltó!
Con anterioridad preparé una foto para el altar, hasta que la tuve en mis manos no me había dado cuenta que necesitaba verte, tenerte presente todo el tiempo. No imaginé lo que ésta haría por mí….
Estaba a punto de terminar, sólo faltaban dos cosas, una de ellas colocar tu fotografía; al alejarme un poco para ver si era el lugar apropiado sentí una punzada en mi corazón, un dolor tan fuerte que me había negado a sentir desde tu partida y que de pronto emergió, acompañado de un sentimiento de pérdida que me desgarraba por dentro; una gran cantidad de lágrimas brotaban, ya no las contuve, las dejé salir libremente hasta que, después de un lapso de tiempo, no sé cuanto, dejaron de correr. Poco a poco fui sintiendo un gran alivio en mi espíritu, me di cuenta que tenía esta deuda conmigo. No te había llorado por no querer aceptar tu partida.
No sé por qué, pero dejé para el último la colocación del Señor de la Misericordia en el lugar más importante del altar; al ponerlo no pude menos que agradecerle por darle un poco de paz a mi alma. Y en ese momento tuve una idea: llevar a cabo lo que antes ya había escuchado.
Dicen que todos tenemos un ángel y que hay que ponerle nombre. Pues yo quiero pedirte que a partir de hoy ese ángel custodio seas tú, Lily, ahora que eres libre y puedes volar, pídele a Él por tu familia terrenal y, aunque no es necesario decírtelo, sabes que nosotros no te olvidaremos y viviremos confiados en tu protección. Y si algún día eso llega a pasar, estoy segura que con tan sólo mirar una ofrenda te recordaremos y cada año ese será un medio para estar juntas otra vez.
Comentando
Por ::: rafael ::: (no verificado)Hola:
Siempre habra la sensación de extrañar a alguien querido cuando se ha ido de este mundo, solo en nuestros sueños estaran presentes; aunque nuestra lógica nos confunda tratando de negar esa ausencia.
Poner algun tipo de ofrenda puede ser un alivio pero también nos hace retomar vivencias y es ahí donde nos damos cuanta muchas veces de todo aquello que teniamos a nuestro alrededor mi madre siempre me dice - "nuca te vas a dar cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes" - y en verdad ya todos sabemos eso.
Voy a salir un poco del viejo clichè que dice que debemos ser fuertes y tener los pies en la tierra cuando parten nuestros seres queridos a otros estados de materia y solo puedo decir que lo mejor es disfrutar todo lo que tenemos, debemos aprender a vivir y dar, sin esperar nada a cambio la vida se dara por sí sola, eso lo he aprendido muy bien
Esperando poder contribuir con un comentario más, reciban un afable saludo
buen día...de eternidad...
Por Davulo k. (no verificado)Muy buen uso de las palabras...de la comunicación entre lo que a veces tememos a descubrir...y de la única cita que no podremos cancelar...Las veces que viramos hacia el cielo son para descubrir si alguien se encuentra ahí,o del por qué de los infortunios...sólo hablar del recuerdo empuja a que algunos sentimientos reprimidos salgan aflote y muestren el verdadero ser...aunque las verdaderas palabras son las que se dijeron en vida...para que su validez se posterguen a la eternidad...Buen día...
Atte
Davulo k.
Felicitaciones!!
Por Diana Hernandez (no verificado)Me da mucho orgullo leer esto y mas saber que la autora de este texto eres tu mama; felicidades y gracias por hacernos recordar a mi tia lily!!
Escribes muy bonito.
te quiere tu hija Diana