Mujeres en las letras - Abril, 2009

Este mes hubo notas muy interesantes en torno a Agatha Christie; Shajriza Bogatyreva y “las mujeres de Otelo”…

Empecemos con la inglesa Agatha Christie pues su casa de campo será abierta al público, tal y como lo informó el diario El Universal:

“La casa de campo que perteneciera a la escritora Agatha Christie (1890-1976) en Devon, suroeste de Inglaterra, donde la “reina del crimen” entretenía a sus amigos con sus obras, abrirá este fin de semana para que el público la visite, después de su restauración. La autora… solía reunir a su familia y amigos durante los veranos para celebrar el final de una nueva novela a punto de ser publicada. Los visitantes que acudan… podrán ver algunos objetos de la escritora, así como los salones donde invitaba a sus amigos a escuchar las lecturas de sus últimos manuscritos y adivinar quién era el asesino”.

Pero de vuelta a la actualidad, algunas escritoras deben luchar para poder ser escuchadas y a veces hasta huír debido a amenazas en su contra. Este es el caso de Bogatyreva, historia que narró el diario La Jornada:

“Los pueblos minoritarios enfrentan una seria amenaza: la rusianización que llevará tarde o temprano a la pérdida de su lenguaje, cultura e historia. Frente a esa homogeneización existen voces como la de la escritora Shajriza Bogatyreva, quien pertenece a la etnia karachai (los que viven al pie de la montaña), uno de los tres pueblos más importantes que conforman la República de Karachaévo-Cherkessia, emplazada en una de las zonas más conflictivas del mundo: el Cáucaso.

Debido a su postura política, de oposición a un régimen impuesto desde Moscú, Bogatyreva, escritora y periodista, salió de su país por amenazas de muerte y ahora es huésped en Casa Refugio Citlaltépetl. Durante un tiempo, Shajriza Bogatyrova vivió en Moscú, donde alcanzó reconocimiento por su trabajo literario. Al regresar a su país encontró a su pueblo sumido en lo que llamó miseria humana. En una charla con los medios precisó: “Con miseria humana no me refiero a pobreza, porque somos un país con recursos, sino a algo diferente, que me llevó a preguntarme qué estaba pasando con la cultura de las minorías. Comenzó a escribir sobre ello en artículos periodísticos… Desde 2003, con la llegada al poder del presidente Mustafá Batdiev, impuesto por Moscú, comenzaron las amenazas. Por desgracia, no soy de las mujeres que se quedan sentadas en su casa”.

Por otra parte, el mismo diario informó sobre la forma en que Paola Vogel, escritora estadounidense, creó la obra Desdémona, la historia de un pañuelo, rescatando el universo femenino de las mujeres de Otelo:

“ ¿Qué es lo que en realidad anhelan las mujeres para ser felices o libres?, ¿en qué radica su autoestima?, ¿cómo se da la lucha de poder entre ellas?... Las anteriores son algunas de las cuestiones en torno a las que se desarrolla la obra Desdémona, la historia de un pañuelo, escrita por la dramaturga estadunidense Paula Vogel, bajo la dirección de Benjamín Cann, que se escenifica en el Centro Cultural Universitario… Aquí, Desdémona (Marina de Tavira) es la refinada y aristocrática princesa cuyo verdadero rostro dista mucho de ser la mujer apacible seducida por un aguerrido moro negro… Es la mujer casada quien para salir del aburrimiento y conocer otros mundos se convierte en prostituta, que no deja de evidenciar la avaricia de su esposo Otelo, un cornudo sin dudas ni sospechas en esta historia…”.