Este 23 de junio la píldora, esa pequeña pastillita que previene embarazos no deseados, cumple ¡50 años!
De acuerdo con una nota del diario El Universal, la reportera Natalia Gómez Quintero, señala que en esta, llamada “revolución sexual” porque “ellas deciden cuándo y cuántos”, contribuyó el mexicano Luis E. Miramontes, “quien, con sólo 26 años, colaboró con los extranjeros Carl Djerassi y George Rosenkranz para llegar a la síntesis de la noretisterona, el compuesto activo base del primer anticonceptivo oral sintético”.
El Universal señala que “en 1964, la píldora fue elegida por el Departamento de Patentes de EU como uno de los 40 inventos más importantes entre 1794 y 1964… y en 2005, la Academia Mexicana de Ciencias denominó la invención de Luis E. Miramontes como la contribución mexicana a la ciencia mundial más importante del siglo XX”.
La nota relata que al principio hubo “resistencias” a su uso e incluso, entre los años 70 y 80, había señalamientos tales como que el “30% de las mujeres que tomaban la píldora se volvían feas” y la píldora “se consideraba un producto tóxico que generaba obesidad, cáncer, aumento de peso, trombosis arterial cerebral, frigidez y niños anormales”. Aunado a lo anterior, todavía en la década de los 80 imperaba la consigna de que las mujeres que no tenían hijos no eran consideradas “mujeres” y se rechazaba categóricamente a las mujeres que tenían sexo sin interés en los fines reproductivos sino solamente por placer.
En nuestro país, refiere El Universal, fue el presidente Luis Echeverría quien impulsó la idea de “la familia pequeña vive mejor” y fue entonces cuando se empezó a difundir ampliamente el uso de anticonceptivos y por tanto el reconocimiento del derecho que tiene la mujer de decidir sobre su propio cuerpo y sobre el momento oportuno de tener familia si es que así lo desea.
Y es que “a mediados de los 70, México alcanzó su máximo histórico de fecundidad con un promedio de 7.3 hijos por mujer. Según los datos recientes de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2006, ahora el promedio de hijos por mujer en el país es de 2.2”.
Hoy en día cada vez más mujeres utilizan la pastilla anticonceptiva o algún otro método de anticoncepción. Sin embargo, aún cuando la ciencia y la tecnología continúan avanzando en ésta área, la polémica en torno al derecho que tienen las mujeres a decidir sobre su cuerpo y a su búsqueda de placer independientemente de la procreación sigue siendo tanto o más álgida que en los años 50.
En nuestro país este debate está vivo, aparece de manera colateral cuando se habla sobre el tema del aborto y las estrategias para evitar embarazos no deseados. ¿Cuántas historias no hemos escuchado en torno a esta situación?
Por ello, te invitamos a participar con nosotras y a que nos cuentes ¿cómo ha sido tu experiencia en torno a los anticonceptivos? ¿estás a favor o en contra de ellos? ¿debemos o no festejar el nacimiento de la píldora?
¡Participa! Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx
la pastillita
Por Sestela (no verificado)50 AÑOS DE LA “PASTILLITA”
Cincuenta años, y debería darnos vergüenza que las mentalidades aún no cambien. ¿De qué nos sirve que cumpla cincuenta, ochenta o cien años, si lo que no podemos cambiar es la forma de pensar de un puñado de “persignados” que se escandaliza con la sola mención de ésta?
Muchas mujeres que la toman, lo hacen a escondidas, porque si sus parejas se enteran, las juzgan mal. Personalmente me tocó escuchar a un “macho” referirse a las mujeres que toman pastillas anticonceptivas como prostitutas, porque, según su enano criterio, significa que son infieles y “andan” con quien se les da la gana sin temor a quedar embarazadas. Discurso que seguramente comenzó en algún púlpito.
Creo que muchas mujeres sabemos que la administración, no sólo de la pastilla, sino de cualquier método anticonceptivo, tanto oral como inyectado, puede producir reacciones desfavorables, incluso dañinas para la salud, aun cuando sea prescrito por un médico (que es lo recomendable); sin embargo, es preferible esto a enfrentar un embarazo no deseado, pero ¿a quién le interesa que una mujer ponga en riesgo su vida por haber ingerido un medicamento (si es que le se llama así), para controlar la procreación? Yo creo que a las autoridades no. De otra forma, serían los primeros en apoyar la decisión de las mujeres sobre cuando a tener hijos.
Cincuenta años, y seguimos sojuzgadas por las leyes y la religión.
Cincuenta años, y seguimos dejando que se nos trate como menores de edad emocionales. Que nos digan qué hay que hacer, cómo debemos hacerlo, cuándo y dónde.
Cincuenta años son demasiados y suficientes. Necesitamos madurar, exigir, si es necesario arrebatar como sociedad o nos pasaremos otros cincuenta soñando con que algún día se reconozcan nuestros derechos hasta de tomar, sin escondernos, la dichosa “pastillita”.
Sestela Santillán
Pildoras anovulatorias
Por Martha Rosalía Rodríguez y Vázquez (no verificado)Hola:
Como mujer que disfrutó en su etapa fértil la píldora me siento muy afortunada de tal suerte que, convencida afirmo que pertenezco a una generación muy afortunada porque ya teníamos acceso a las píldoras anovulatorias y a otros métodos anticonceptivos y aún no existía la epidemia del Sida. Somos una generación de mujeres que empezamos a decidir sobre nuestro cuerpo, a ejercer el derecho constitucional a decidir el número de hij@s y el espaciamiento de los mismos y por supuesto el derecho a ejercer nuestra sexualidad sin incluir la maternidad. En resumen afirmo a mis 64 años que soy una mujer privilegiada porque con mis contemporáneas pude afirmar:
Mi cuerpo es mío, lo toca quien yo cuando yo quiera y como yo quiera.
Y como católica disfruto de la libertad de las hijas de Dios para asumir la responsabilidad de mi sexualidad y por tanto aseguro:
Mi cuerpo es mío, ni del Estado ni de la Iglesia.
En resumen es maravilloso el ejercicio responsable de la sexualidad.
Marta Rosalía
Confieso que hasta el momento
Por Flor Venado (no verificado)Confieso que hasta el momento no he usado píldoras ya que tengo cierto temor de que me pueda provocar algún efecto secundario severo. Conozco a varias mujeres que después de haber usado por cierto tiempo este método, tienen complicaciones para poder embarazarse o llegan a desarrollar quistes o algo por el estilo, sin embargo estoy conciente de que los resultados también varían dependiendo el organismo de cada quien.
Por otro lado creo que festejar sería demasiado, pero sí debemos sentirnos agradecidas porque gracias a ello se han venido desarrollando muchas más opciones para usar. Creo que vino a beneficiar mucho, a pesar de que un porcentaje grande de mujeres no tienen el conocimiento o los recursos para poder adquirir ánticonceptivos; es triste ver en las calles o poblaciones alejadas o marginadas a una mujer con 5 o 6 pequeños que ni si quiera pueden mantener. El gobierno debería crear más programas de apoyo enfocados a estos casos que permitan otorgarles el conocimiento y los medios necesarios.
pildora anticonseptiva
Por María (no verificado)Hola solo quiero comentar a todas las lectoras interesadas en este tema que, a manera personal el uso de anticonseptivos tiene que venir de la mano de una fuerte educación sexual. Estoy de acuerdo en que las mujeres tenemos la libertad de tomar desiciones con respecto a nuestro cuerpo y en cuanto a la cantidad de hijos que queremos o no tener, sin embargo creo que hoy en día los adolesentes comienzan una vida sexual activa a muy temprana edad usando irresponsablemente los metodos anticonseptivos sin saber que se esta poniendo en riesgo la salud. Yo tengo 24 años, uso pildoras anticonceptivas y mi salud es perfecta, no cuento con sobrepeso ni algún trastorno que la gente pueda pensar que es a causa de éstas. Es importante que las mujeres que crecimos con esta maravillosa opción de cuidarse enseñemos a las más jovenes a usarlas de una manera responsable y educando a que el sexo no es más que una manera pura y real de lo que es el amor y que cuiden y respeten su cuerpo; sin tocar temas de religión ni nada parecido. Es empezar a darle valor a todo nuestro al rededor que ya estamos perdiendo empezando por cuidar nuestro cuerpo.
comentario
Por jesus acevedo (no verificado)por favor mandenme a mi correo su direccion y telefono saludos