“Y cuando naciste y te vi, eras tan bonito, chiquito, suavecito, te pusieron un minuto en mis brazos, te di un beso y te dije: “Hola, Horacio, ¿cómo estás? Ya nos conocemos, yo soy tu mamá, estás muy bonito…”
Mi hijo y mi maestro
Solaris
Premios Demac 1999-2000